viernes, 7 de mayo de 2010

Casi-Alicia




Aveces me siento como Alicia. Como la Alicia que todos conocemos, la del país de las maravillas.
Alicia perseguía a un adorable conejo de orejas blancas y lentes redonditos. Yo, sin embargo, te persigo a vos.
Ese conejo no le hacía caso, solo prestaba atención a un estúpido reloj y a lo que dictaba. Vos haces algo similar, te limitas a mirarla a ella, y a lo que ella dicta. Vas con ella, te reís con ella, bailas con ella, soñas con ella. Conmigo también te reís y bailas, pero son sus carcajadas y sus bailes los que vienen a tu mente primero. No le das importancia a los demás.

También me encontré con un gatito de sonrisa malvada, que apareció de repente y constantemente lo hacía, cuando menos lo esperaba, hasta que empecé a extrañarlo también a él, aunque nunca a perseguirlo.
El gato no me dejaba nada claro, pero con él lo pasaba mejor que con el conejo, sin duda, porque el no estaba constantemente pendiente del dichoso reloj y se dedicaba a sorprenderme.
Entonces decidí dejar de perseguir al conejo, porque pensé que van a aparecer otros, al igual que el gato, que me persigan a mí, y que me conviertan en su amado reloj.
Pero mientras tanto el conejo intenta desesperadamente hacerme feliz, y lo consigue, solo por momentos.
No te rindas, por favor. Y limitate a seguir los dictados de tu corazón en vez de los del famoso "artefacto".


Alicia & El Conejo:
"Cuando el conejo blanco se alejó corriendo, Alicia quiso saber que le ocurría y echó a correr tras él; y corrió hasta que cayó en la madriguera. Y entonces su caída fe prolongadisima. Bajaba, bajaba y bajaba, ¡Y hasta pensó que iba a atravesar completamente la tierra y salir por el otro lado!


Alicia & El Gato:
- Pero yo no quiero andar entre locos - comentó Alicia.
- ¡Ah, eso es algo que no puedes evitar! - dijo el gato-; aquí todos estamos locos. Yo estoy loco y tú estás loca.







By: Shoopyxzzz