Tenés una sola vida. Vívila lo mejor que te sea posible. No la destruyas con remordimientos ni sueños que ya no podes realizar. El pasado ya no existe y el futuro no sabes si vendrá. Lo único real, concreto y tangible es este presente. Por lo tanto sentí cada cosa que hagas, disfrutá de cada acto que lleves a cabo, y hace solamente lo que amas para que mañana no haya motivo de remordimientos ni reproches.